Las experiencias en cada puerto van a ser inolvidables. Y es que además de disfrutar de las actividades y comodidades que te ofrece el crucero y su tripulación durante los días de navegación, las paradas en los puertos más interesantes van a ser parte de la aventura. Ciudades monumentales, repletas de vida y patrimonio te darán la bienvenida.
En pleno corazón de la ciudad, ideal para los apasionados de la historia, se encuentran las curiosas e interesantes ruinas y restos de los cimientos de una antigua sinagoga judía que data del siglo V. Asimismo, se conservan partes de mosaicos y algún que otro símbolo religioso. Y es que por aquella época una importante comunidad judía habitaba la localidad de Sarande, tal y como se ve reflejado en este encantador rincón.
En la cima de la montaña, se alza sobre Sarande el Castillo Lekuresi. Se trata de una imponente fortificación que data del siglo XVI cuya función era vigilar y proteger el antiguo pueblo de Lekures. Asimismo, gracias a su privilegiada posición se pueden contemplar hermosas vistas panorámicas de la ciudad de Sarande. Y, por otra parte, también se puede aprovechar y disfrutar de almorzar algún exquisito plato o tomar algo en el restaurante al aire libre que alberga el castillo en su interior.
Ubicado a unos 25 kilómetros al sur de la ciudad de Sarande, se encuentra el asombroso Parque Nacional de Butrinto. Se trata de una zona que abarca el lago Butrinto y el canal Vivari que conecta el lago con el mar Jónico. Asimismo, en este rincón se encuentra un gran yacimiento arqueológico de mucho interés. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, Butrinto cuenta con impresionantes restos que se remontan a la Edad de Hierro. Un teatro romano, un antiguo baptisterio, una gran basílica, las murallas de la ciudad y dos castillos son algunas de las joyas. En fin, el Parque Nacional de Butrinto es una mezcla de naturaleza e historia sensacional, una combinación perfecta.
A unos 20 kilómetros de Sarande, se encuentra un rincón paradisíaco, una obra maestra de la madre naturaleza, el Ojo Azul. Se puede ir en autobús. El Ojo Azul es un hermoso manantial en forma de lago, constituido en una especie de piscina natural cuyas aguas adquieren mágicas tonalidades verdes y azules. Asimismo, el paisaje es increíble, pues está rodeado por bosques de avellanos, nogales, cerezos, pinos y abetos.